
Uno de los campos más difíciles de conquistar para un joven músico y al que tarde o temprano tiene que hacer frente, es poder ejecutar en directo sus composiciones.
La falta de circuitos específicos y la escasez de profesionales que trabajen en el sector amateur, hacen que éste se convierta en uno de los puntos negros de la cultura musical.
Con el objeto de facilitar el encuentro necesario entre el músico amateur y su público potencial la BW puso en marcha la experiencia piloto BOSTMILA y en la actualidad seguimos generando contactos con salas, locales y colectivos que permiten y fomentan esta actividad.